¿Qué es la estanqueidad?
La estanqueidad es un término tecnológico que se refiere a la capacidad de que no entren elementos externos en piezas.
El nacimiento de la estanqueidad surge muy de la mano del desarrollo de la automoción a principios de siglo XX. Los constructores e ingenieros de motores tenían el problema del acople de las piezas mecanizadas. Se les ocurrió insertar entre pieza y pieza algún tipo de material que sellara y estancara el milimétrico espacio que quedaba entre ellas. Comienza el desarrollo de toda una industria paralela de bienes de equipo que trabaja para dar solución a este problema de sellado, generándose un mercado de componentes y suministros de estanqueidad.
Qué es la estanqueidad
Es una propiedad que se basa en la capacidad para evitar que entren partículas externas al interior de una pieza, circuito o habitáculo, ya sea agua, aire, polvo, etc. Se trata de un término básico dentro de diversos apartados de la producción, mecánica, reparación y mantenimiento industrial.
Importancia y uso de la estanqueidad industrial
El sector industrial se desarrolla gracias al trasiego de fluidos tales como aguas, aire, gases, lubricantes y aceites, fuels, vapor, agentes químicos, etc. Estos líquidos y fluidos necesitan la ayuda de máquinas (bombas, válvulas) que los transporten a través de diferentes circuitos. En todo este proceso industrial existen cientos de puntos a través de los cuales los fluidos tienen tendencia a escapar, y frente a ello surgen variedad de componentes de estanqueidad con el fin de paliar tales fugas.
Hay un tipo diferente de prueba de fugas para cada industria: industria pesada, sector automotriz, sector sanitario, sector alimentario, sector farmacéutico, electrónica de consumo y sector envasado, entre otros.
¿Cómo se mide la estanqueidad?
Es a través del uso de un instrumento denominado vacuómetro como se mide la estanqueidad. El vacuómetro mide las caídas de presión de un lugar o elemento determinado. Esto le permite detectar fugas con facilidad ya que, en caso de haberlas, la presión cae. En el mercado encontramos distintas clases de vacuómetros, siendo los más habituales los mecánicos.
¿Qué es una prueba de estanqueidad?
Hablamos de prueba de estanqueidad como el procedimiento para verificar y medir la estanqueidad de los componentes, sirviendo para determinar si un objeto o sistema funciona dentro de un límite de fuga determinado. Las fugas se producen cuando existe un defecto que permite que salga el líquido o el gas que contiene.
Algunos de los métodos de detección de estanqueidad industrial más comunes son: caída de presión, estallido, flujo de masa, oclusión, cámara y decaimiento del vacío. Otros métodos más específicos incluyen prueba de burbujas, control de la presión o del flujo colorantes, detección de radioisótopos y termografía.
¿Por qué se hacen pruebas de estanqueidad industrial?
Es el día a día el que exige al sector industrial estas pruebas como medio de garantía de una producción reglada y óptima. En todos los sectores, desde el aeroespacial hasta el electrónico, pasando por el alimentario y el farmacéutico, se debe demostrar y garantizar que los productos fabricados son aptos para el uso previsto en cuanto a seguridad, durabilidad, etc.
Elementos fundamentales de estanqueidad
1. Juntas tóricas
Son el tipo de junta de uso más extendido. Su diseño, pese a ser simple, cuenta con una impresionante capacidad para uso en aplicaciones complejas. Podemos encontrarlas fabricadas en diferentes compuestos: NBR, VITON, EPDM, SILICONA, etc., y en diversas medidas, desde 0,5mm hasta 2000mm.
2. Collarines
El collarín consigue una gran estanqueidad ya que otorga un cierre muy eficaz debido a la auto-compresión de los labios durante el montaje. Es un elemento de estanqueidad de coste reducido, fácil montaje y desmontaje, y resistencia excelente al desgaste.
3. Juntas de pistón
Los sellos de pistón son una solución económica para la estanqueidad en pistones de cilindros de simple y doble efecto tanto para hidráulica como neumática.
4. Retenes de estanqueidad
El retén se fabrica en una gran variedad de formas y materiales, según las condiciones de trabajo. Los medios a estanqueizar pueden ser viscosos, líquidos o gaseosos, aunque lo más usual es que se trate de aceites y grasas lubricantes.
5. Rascadores
Estos elementos se utilizan en los cilindros hidráulicos con el objetivo de rascar la suciedad, partículas externas, virutas o humedad de los vástagos, evitando que entren en el sistema.
6. Empaquetaduras
Las empaquetaduras son un sistema de estanqueidad de uso muy generalizado en cilindros hidráulicos para prensas, maquinaria agrícola, maquinaria de obra pública e industria en general. Encontramos empaquetaduras trenzadas, inyectables y para válvulas.
7. Juntas tóricas encapsuladas
Comparándolas con las juntas tóricas convencionales, ofrecen la suficiente resistencia química al propio fluido del sistema. Se fabrican en FEP o PFA con silicona FKM o EPDM.
8. Sellos mecánicos
Existen en el mercado una extensa gama de sellos mecánicos para bombas, válvulas, agitadores, compresores y maquinaria de proceso, siendo una parte imprescindible para su funcionamiento.
9. Anillos guía y láminas
Las cintas y anillos guía evitan el contacto metálico lateral entre las partes móviles de los cilindros, soportando las cargas radiales de las fuerzas que actúan sobre el conjunto del cilindro.
Hasta aquí llegamos con nuestro artículo en el que hemos hablado sobre estanqueidad. Si necesita saber más al respecto o necesita soluciones en estanqueidad, no dude en consultarnos y nuestro equipo especializado le contestará a la mayor brevedad.
